Batik: mi experiencia en Malasia.

Práctica Profesional en Malasia
En el 2013, mientras estudiaba Diseño en Valparaíso, exploramos la técnica de Batik en el Lab de tintorería. Fue allí, cuando re descubrí la técnica de Batik (por que mi mamá hizo Batik hace muchos años, y desde chica que alucinaba con sus trabajos). Tuvimos que leer y buscar mucha información y entre palabras siempre aparecía: Malasia, Indonesia, Sudeste Asíatico… Me enamoré de su historia y del proceso. Un año más tarde -y de ahorros $$- tenía pasajes para Kuala Lumpur en Malasia para hacer mi Práctica Profesional.

Mi primer viaje sola, al otro lado del mundo, otro idioma, otras caras, otro paisaje y otro clima. Todo era tan diferente, me gustaba mucho la sensación de estar viajando y aprendiendo tanto a cada segundo. Kuala Lumpur, es una ciudad muy cosmpolita pero de religión Musulmán, su clima tropical y súper húmedo lo hacía especial. Además de mencionar que las comidas más ricas que he probado definitivamente son Malayas! Se mezcla mucho lo salado, ácido, dulce y picante, donde la multiculturalidad de Malasia se ve reflejada en la gastronomía (preparaciones de origen Chino, Malayo, Indio, Koreano y Tailandés).

Allá me recibió una linda familia Malaya que se dedicaban a la producción de piezas textiles con Batik para ser transformadas en prendas típicas malayas, donde Kamaliah era la directora y creadora de su marca (y Maestra en Batik!). Nuestro horario de trabajo comenzaba muy temprano, justo después del primer rezo o Salat (la primera oración diaria del Islam). Íbamos al taller y organizábamos nuestro día. Las telas comenzaban primero con el dibujo a mano utilizando el tjanting que se ocupaba cuando la tela estaba tensada en el atril, otras también, comenzaban con el estampado con cera o Batik Cap que lo realizaba el Ishan, el hijo de al medio de Kamaliah. Luego volvían al atril y comenzaba la parte de coloración. Kamaliah ya tenía en mente los colores que quería lograr y en unos minutos ya tenía la paleta de colores definida (hacíamos la combinación de colores ahí mismo). Se pintaban las telas con pinceles especiales, anchos y otros delgados para detalles, luego de pintarlas había que dejarlas resposar para que el color se fijara y eso demoraba un par de días.

El proceso final de una pieza de Batik era retirar la cera con agua caliente (método tradicional), y ahí lo hacía Ishan por que las telas medían más de 2 metros y eran súper pesadas de trabajar con agua hirviendo! Todo ese proceso se demoraba aprox. una semana en terminar por completo, así que al final del día quedábamos muy cansados, pero con muchas ganas de terminarlas para ver el precioso y anhelado resultado de cada una de las telas.

En general trabábamos con telas naturales, algodones de diferentes grosores y suaves sedas para ser transformadas en pañuelos y velos para el pelo. En Malasia se acostumbra usar el traje tradicional Baju Kurung para mujeres y Baju Melayu para hombres. Son prendas largas que cubren muñecas y talones, y que están diseñadas bajo los códigos de la religión Musulmana, pero muy coloridas y de diferentes estampados geométricos o otros más orgánicos.

Fueron 3 meses completos de mucho aprendizaje y gratitud, con las manos llenas de tinte observando cada detalle de esta ancestral y tradicional técnica de teñido por reserva. ¿Sabían que el Batik lleva más de 1.000 años practicándose? Eso se los contaré en otro post del nuevo Blog Textil!

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